Adiós, febrero y quizás hasta pronto días de neblina y chipi chipi xalapeño. Pero también hola al abrigo de una comida hecha entre esfuerzos y amor. Hola a la solidaridad de quienes conocen tu corazón pero también a las personas desconocidas que lo son hasta que se miran a los ojos y se reconocen comunes. Y así es como vamos sosteniendo nuestros mundos.
Que jamás nos falte el calor de esa palabra, ese gesto donde escuches tu nombre decir sí puedes, no te sueltes.
Hay días en que todas las canciones parecen hacernos llorar, solo que a veces nos escondemos y otros nos mostramos y volvemos a nacer, como los meses, los días, como hoy.

No hay comentarios:
Publicar un comentario