sábado, 26 de enero de 2019

“Con-juro”

“¿De qué conjuro he de curarme?
Si la noche de mis ojos no se apaga
Y la luz de estas manos no es de ahora
Voy a hablar con este lápiz que me lacera
Y a romper con este mismo todas las hojas de mis libretas 
Quizás no tengo mejores formas
Y mucho menos dolores faltos de incoherencias.

Quiero que mis letras sean confesión despiadada, siniestra y dócil.
Tanto que rompan en llanto
Tanto que convoquen al fuego.

No tengo paz, no conozco el silencio
¡No entiendo del perdón, no suplico cielos!

La palabra que me abarca y apodera
No conoce amo y desconoce al miedo
Se desvanece en tanto escribo, en tanto soy palabra, nunca anhelo.
Siempre más, quizás menos.

Dormir en hiel y soñar con un ángel desterrado.

Desbordarse con lo más voraz del trueno
Recordar lo más funesto del tormento.

Caminar con el grito de una rosa en los párpados
Para ofrecerle al poema hasta el último quebranto”.



sábado, 5 de enero de 2019

Es presente.

La herida.
En la que, por la que, a pesar de la que hablo 
No está en mi, no está en ti.
Mí herida.
De la que hablo, me habla, me forma, deforma, conforma, reforma, inconforma.
La que insiste, persiste, resiste, exime, reprime, deprime, redime, imprime.
Que soporta, aporta, comporta, importa y desboca.
No tiene ni cielo ni fondo
Ni luz ni olvido, ni paz ni aliento 
Carece de los cinco sentidos
De puntos cardinales
De territorio y de nombre 
De los cuatro elementos 
De algún cuadrante
De destino, causa, efecto, afecto y defecto
No puede nombrarse
No puede tocarse
Sin aroma y sin sabor 
Es en ti y sobre ti, antes y después, primero que nada y al final de todo.
Es vacío simple, limpio y puro.
Agudece por la vida, resurge de la muerte
Se hunde en cada sueño y pesadilla
Carece de intención y excede en intensidad 
No le busques, no le llames, no le invoques, no le lamentes, no le pidas
No hace falta.
La falta le fundó y ahí es donde siempre vivirá.


De ahí venimos y para allá vamos”.

martes, 1 de enero de 2019

1

Día 1 para el mundo humano, de nueva cuenta y por dos mil diecinueveava ocasión, después de Cristo, de nuevo.
Si bien (no) puede evitarse, ¿para qué quejarse in-cansablemente de la relatividad del tiempo?
La queja libera nuestra mente y espíritu, de acuerdo.
Para nuestros cuerpos el paso del tiempo no representa una ventaja, seguro.
Pero ya está casi pre-visto que se sufrirá lo se vaya a sufrir, se padecerá lo que se vaya a tener que padecer, porque ese paso de lo temporal no se aminora en nada por el clamor mundano, pero ¡de la angustia resurgirán los deseos!
No obstante, me pregunto, unas veces más que otras, si quejarse tendría que (o podría) ser por algo distinto. Lo pienso en voz alta, usted me disculpará, o no, apreciable lectora, lector, pero en estos mares las ideas así avanzan y relatan im-perdonablemente.
Y es que ¿al humano le cuestan los inicios y dar por término las cosas y, por eso, se forza para lograrlo creando sistemas métrico-decimales para escudarse, ayudarse, perdonarse, resignarse en ellos, por ellos y a pesar de sí mismo?
Espero mis palabras no se tomen a prejuicio, porque estas dudas en forma de pregunta o acertijo surgen sin objetivo moralista y solo por lo que el sentido catártico del método pueda crear después, en quien sea y donde sea. Quería que lo supieras ya que has pasado por aquí.
Cada renglón es un intento de bucear profundo en un mar de ideas, hallazgos y des-encuentros.
Pero si no hay reflejo en tus aguas, con sinceridad te confieso que no hay más nada que me parezca mejor. 
Disiente, te imploro.
Disiente conmigo y de quien así lo desees, te agradezco el gesto siempre.
Sal, zambúllete de estas líneas a la marea que más sacuda o tranquilice tus noches, tus días y tus pensamientos, te invito y suplico, de nuevo y siempre.
Sueña si quieres, no lo hagas si no te hace falta.
Porque lo que más me puede, con esas ideas persecutorias del tiempo y del espacio, es que algunas de ellas tengan tintes de forzar al otro a ser lo que no sabe, no quiere o no puede ser.
La vida es más invitación e interrogante que atajo, que receta, qué certeza, que respuesta.
Avanza con lo que tengas, no te detengas, ya habrá lugar para lo que se tenga que hacer lugar. 
Habrá quien escuchará, si así llegas a desear que suceda.
Toma un pedazo del tiempo para lo que más te cimbre y cimbra al mundo  de vuelta, ¡te imploro!
Hazte siempre escuchar, te invito, que la vida es solo un eterno pensamiento en voz alta.

Resumen de mi Guadalupe Reinas 2025

Se fueron enero y febrero pero aquí estoy, sosteniéndome en en las cosas que me gustan. Por fin escribí lo que fue mi GR 2025 , maratona lec...